En mi escuela vivo dentro de un gran castillo de colores,
donde cada pasillo es un río que me lleva a nuevas aventuras. Mis amigos son caballeros
y magas que lanzan risas como hechizos, y juntos vencemos monstruos llamados
tareas. A veces el día brilla como un tesoro, otras se siente como un
laberinto, pero siempre encontramos la salida. En los actos y bailes, mi
corazón salta como un tambor emocionado. La escuela, aunque a veces cansa, es
mi reino feliz, lleno de historias que guardo como pequeñas joyas que nunca
quiero perder.
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