LA PUERTA SECTRETA DE MI ESCUELA
Iba caminando por la calle Padre Berger, la de siempre. Estaba pensando en la tarea de mate, ¡que difícil! Y de pronto, ¡ZAS! Mi pie tropezó con algo. Miré abajo y era una puerta redonda y chica, como una tapa de alcantarilla, pero de un color rosa muy brillante.
Me dio mucha curiosidad, así que empujé la tapa. Hizo un ruido como un "pium" Y de el salió un chorro de aire con olor a fresa y algodón de azúcar. -¿Qué raro? Me metí a gatas por la puerta, y se cerró detrás de mí.
Cuando me pude parar, no estaba en Santiago. Todo era de colores pasteles, y el pasto era tan suavecito que parecía una almohada. El cielo era azul clarito y habían nubes con formas divertidas.
Y entonces, lo vi. Una criatura rosada y redonda flotaba un poco sobre mí. Tenía unos pies rojos chiquitos y unos ojos grandes y escarcearte. ¡Era Kirby!
Kirby me dijo algo, pero no entendí, porque solo dijo "Poyo" y me tiró un pedacito de torta que flotaba por ahí. Era la torta más rica que había probado.
¡Nota secreta! No sé cómo, pero me había teletransportado a Dream Land, el mundo de Kirby. ¡Qué aventura tan inesperada en plena Padre Berger!
Kirby sonrió y empezó a flotar más arriba, como invitándome a seguirlo. Decidí que la tarea de mate podía esperar. Dream Land me esperaba.
Comentarios
Publicar un comentario