histroria de luna hecho por Diego

 

La Luz que Susurró a la Luna

En una aldea rodeada de montañas vivía una niña llamada Amaru. Todas las noches, ella salía al patio con su cuenco vacío y alzaba la mirada hacia la Luna. Le hablaba con dulzura:

—Querida Luna, ¿me prestarás un poco de tu luz para iluminar mis sueños?

La Luna, baja en el cielo, escuchó sus palabras. Al principio dudó: su brillantez servía para guiar a los viajeros en la noche, no para susurrar deseos. Pero aquella niña era tan gentil que alzó su voz:

—Amaru, ¿por qué deseas mi luz?

Ella sonrió:

—Porque sin ella, mis sombras son largas y mis miedos, oscuros.

La Luna, conmovida, decidió actuar. Mientras Amaru dormía, comenzó a menguar poco a poco, hasta que de su filosa figura brotó un rayo plateado que descendió en forma de cordón luminoso y se deslizó delicado en su cuenco. Al amanecer, al despertar, Amaru vio su cuenco lleno de luz lunar.

Desde entonces, cada noche la Luna crecía y menguaba, brindándole un nuevo rayo para el cuenco de sus sueños. Y aunque su brillo cambiara, nunca dejó de iluminar el corazón de la niña.

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