cuento de kirby metralleta creado por lucas

                 


kirby metralleta

En una tranquila mañana en Dream Land, Kirby se despertó con un rugido lejano y el cielo teñido de rojo. King Dedede había construido un nuevo ejército de robots con el poder de una dimensión desconocida. Esta vez, no bastaría con tragarlos y copiar sus habilidades.

Mientras caminaba hacia el Bosque Susurrante, Kirby tropezó con una caja de metal caída del cielo, con símbolos extraños y brillantes. Al abrirla, encontró una metralleta futurista con una estrella grabada en el cañón. La agarró con sus pequeñas manos y, para sorpresa de todos, ¡la entendió al instante!

Poyo —dijo Kirby con un brillo serio en los ojos.

Los Waddle Dees mecánicos no supieron qué los golpeó. Con una ráfaga de balas estelares, Kirby avanzaba a toda velocidad, rebotando entre árboles, derribando drones y saltando obstáculos con su clásico brinco flotante. Pero no disparaba sin razón: cada disparo estaba cargado de energía cósmica que desactivaba, no destruía. Kirby, después de todo, nunca fue cruel.

Cuando llegó al castillo de Dedede, este lo esperaba en su trono robótico, equipado con un cañón láser gigante.

—¡Kirby! ¡Nunca vencerás a mi Mega Dededebot 9000! —gritó el rey, apretando un botón.

La batalla fue épica. Kirby esquivaba rayos, devolvía disparos con precisión quirúrgica y, finalmente, con una voltereta digna de un héroe de acción, saltó hacia el núcleo del robot y disparó la metralleta estelar directo al generador. Un estallido de luz bañó el castillo.

Al final, el robot se apagó, Dedede cayó en una almohada (siempre precavido), y Kirby se paró entre los restos brillando como una supernova.

Poyo

Desde entonces, se dice que Kirby guarda la metralleta estelar en una dimensión de bolsillo, usándola solo cuando Dream Land lo necesita de verdad. Y cuando el cielo se tiñe de rojo… ya saben quién viene flotando, con una sonrisa y un arma de luz en sus manitas.



Comentarios